|
Iglesia Bautista De East Sanford
“Donde Cristo hace
la diferencia”
Queremos aprovechar esta oportunidad para personalmente
extenderle una invitación a rendir culto a Jesucristo
en la Iglesia Bautista de East Sanford. Ud. encontrará
a nuestra gente cariñosa y amigable, y quizás
nuestra iglesia es el lugar que Ud. ha estado buscando.
Espero verlo en nuestro culto de adoración éste
Domingo.
Jaime Wright – Pastor
Horario
Domingos:
Escuela Dominical: 10:00AM
Culto de Adoración: 11:00AM
Miércoles: 7:00PM
|
Dirección
300 North Avenue
P.O. Box 609
Sanford, NC 27331
(919)776-3241
|
pensar en lo siguiente: supóngase
que Ud. iría a morirse hoy, y que Dios le haría
la siguiente pregunta: Porque te he de dejar entrar en mi
cielo?. Cómo respondería Ud.?Tendría
Ud. vida eterna con Dios en el cielo?.
Casi todas las personas dicen que creen en Dios. Lo que quieren decir es que creen que existe un Dios. Pero pocas personas Le conocen. Y muy pocos hacen caso de Él, pues viven sus vidas sin tomar en cuenta la voluntad de Dios o las consecuencias de vivir sin Él. Piense en lo siguiente:
La Biblia, la palabra de Dios, nos dice que . . .
“Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.” (Rom. 3:23) Pecamos cuando desobede-cemos a Dios. Los bebés y los niños pequeños no pueden cono-cer la voluntad de Dios y por eso no pueden desobedecerla y no son pecadores. Pero cuando llegamos a ser bastante grandes para saber qué es lo que Dios quiere que hagamos, todos nostros Le hemos dicho que no, que no vamos a hacer lo que Él quiere que hagamos sino lo que nosotros mismos queremos hacer, que vamos a vivir como nosotros queremos, y no como Él quiere. Así llegamos a ser pecadores y somos pecadores, pues seguimos viviendo como queremos, sin hacer caso de la voluntad de Dios. Como consecuencia de esta situación, estamos destituidos de la gloria de Dios, eso es, no vivimos con Dios ahora aquí en la tierra, y al morir no iremos al cielo para vivir con Dios allí.
“La paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23a) Aquí no se habla de la muerte física, pues todo ser humano morirá físicamente un día. Al contrario, habla de la muerte espiritual, que se refiere al infierno, un lugar de castigo eterno. La Biblia enseña que después de la muerte Dios hará un juicio de todas las personas, y enviará al infierno a todos los que no hayan recibido el perdón del sus pecados a través de Cristo. La paga del pecado de todo pecador es el infierno, no importa cuáles o cuántos pecados ha cometido.
“Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Cristo murió en la cruz, no porque había hecho algo malo, pues nunca pecó. Él llevó sobre su propio cuerpo los pecados de todo ser humano, y sufrió el castigo que nosotros merecemos debido a nuestro pecado. Es como si usted recibe una multa de la policía, pero un amigo se la paga. Usted sí es culpable, pero si otro paga su multa, usted no tiene que pagar nada. Es lo que hizo Cristo cuando murió por nosotros. Somos pecadores, pero Él pagó nuestro castigo. Lo hizo porque nos amó, y no quiere que ninguno de nosotros vaya al infierno para sufrir las consecuencias de nuestros pecados.
“A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijo de Dios.” (Juan 1:12) Creer en Cristo no significa que creemos que Él vivía en la tierra hace 2000 años, o aun que creemos que todavía está vivo. Creer en Cristo tiene la idea de recibir a Él como Salvador y Señor y vivir por Él. Un Salvador es uno que perdona el pecado. Un Señor es uno que tiene autoridad sobre nosotros, uno que manda, un rey. Para recibir el perdón de nuestros pecados, tenemos que estar dispuestos de dejar el pecado e invitar a Cristo que entre en nuestra vida y que nos perdone y nos dé una nueva vida. La Biblia dice que la nueva vida que Cristo da es eterna, eso es, que nunca terminará.
“La paga del pecado es muerte, mas la dádiva [el regalo] de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.” (Rom. 6:23) Ya tenemos la vida eterna, desde el momento cuando hacemos la decisión de recibir a Cristo y la tendremos para siempre. Al morir iremos a vivir con Cristo en el cielo. Y es una vida nueva ahora también. Cuando recibimos a Cristo como Señor, Él entra en nuestra vida y comienza a hacer cambios. Elimina el pecado y lo malo en nosotros y añadirá lo que necesitamos para vivir la nueva vida que nos ha dado. La nueva vida es un regalo. No nos cuesta nada. No tenemos que comprarla o merecerla o ganarla, solamente aceptarla.
¿Conoce usted a Cristo como su Salvador y Señor?
¿Ha hecho una decisión de dejar el pecado y recibir a Cristo como su Salvador y Señor?
Si usted muriera esta noche, ¿iría al cielo para vivir siempre con Dios? o ¿iría al infierno por no haber recibido la nueva vida que Cristo le ofrece?
Le invito a recibir a Cristo como su Salvador y Señor. Si quiere hacer tal decisión, haga esta oración:
*Dios, perdóname. He pecado y soy digno de tu castigo. Pero creo en tu Hijo Cristo Jesús, y que Él murió en mi lugar. Le recibo ahora como mi Salvador y Señor. Amén.
Si usted es sincero en su decisión, le invitamos a la iglesia, pues allí va a recibir la ayuda que necesita para conocer mejor a Cristo y su voluntad. También conocerá la Biblia, que Dios usará para enseñarle todo lo que necesita saber para obedecerle y para vivir la vida cristiana. Y también los hermanos de la iglesia le ayudarán a conocer mejor la nueva vida que usted ha escogido y recibido como regalo de Dios.
Pastor Jaime Wright
Return
to list of Ministries |
|